La importancia de la expresividad en el canto

Como bien dice el dicho “Hay de todo en la viña del señor”. Con esto me refiero a que, en cuanto al canto, hay para todos los gustos. No lo sé de cierto, pero al menos mi reciente percepción, se ha centrado en los concursos de canto de la televisión. Los hay en todo el mundo y suelen llamarse “American´s got Talent” o “Patagonía´s X factor” Jajajaja…. En México se empezó con “La Academia” y después con “México tiene talento” (de TV Azteca) o “La Voz México” (de Televisa).

Young Woman Singing in Front of the Audience

La expresividad en el Canto

Sensacionalismo

En mi opinión, todos estos programas tiene en común algún: El sensacionalismo. Con esto me refiero a que buscan llegar al público con recursos como el drama, aludiendo a las raíces humildes, situaciones o condiciones personales de los concursantes que en sí, nada tienen que ver con el canto. Otro recurso barato que sí se refiere al canto es buscar impresionar a través de un sonido que pareciera irreproducible por alguien más.
Citaré dos ejemplos de lo anterior:

Caso 1)
En el siguiente link podemos observar como la apariencia de Susan Boyle, de quien no se espera mucho por ser vieja, poco atractiva y alguien que pareciera no poseer talento, logra ser el recurso que potencia el que la gente aplauda. Ella en sí canta bastante bien y con expresividad pero pareciera que no es suficiente….¡tienen que hacer énfasis en su apariencia!
Ver: https://www.youtube.com/watch?v=RxPZh4AnWyk

Caso 2)
Jaba Vashadze es un niño de 13 años aproximadamente que canta ópera como soprano. Sí, es admirable que un niño tenga la destreza para cantar ese tipo de género tan difícil, pero si somos observadores, el niño tiene, además de muchas desafinaciones, poca expresividad. El asunto se vuelve en algo meramente acrobático, en algo que “no cualquiera puede hacer”.
Ver: https://www.youtube.com/watch?v=n7sfZV9Ct1I

Y sí, es verdad que en cualquier disciplina artística de la que estemos hablando, existe este elemento: El autor es capaz de plasmar algo que los demás no ven (gracias a su sensibilidad) o no son capaces de reproducir (gracias a su técnica). Pero esto no debe de ser la columna medular del arte, es decir, la balanza no debe inclinarse hacia el virtuosismo por el virtuosismo mismo si es que no está justificado por la expresividad.
Para mí, la expresividad tiene que ver con una idea; como una historia que tiene un principio un desarrollo y un final. Casi todas las obras de arte ya sea plásticas, corporales o musicales se generan a partir de una idea a expresar. Por ejemplo, si vamos a hacer una obra de danza que hable sobre “Las muertas de Juárez” es obvio que no lo haremos a través de la palabra sino de recursos corporales que resultan abstractos, o sea, no literales para el que lo observa.
Pero no porque no sean literales no quiere decir que no contenga un discurso. Así pues, hablando de la expresividad en el canto, nosotros como cantantes tenemos que estar conscientes de lo que decimos o de la idea musical dentro de una canción. ¿Qué dice? ¿De qué trata? ¿Cómo nos relacionamos con lo que dice la canción? ¿Nos es familiar o no?
Tenemos que identificar las crestas (el clímax de la canción) y los valles de la misma y encaminar nuestra intención vocal hacia ello. No debemos centrarnos en cuántas notas por segundo podemos dar o qué tantas agudos podemos alcanzar porque esto caen en la presunción.
El canto surge de una necesidad de expresar cosas que no pueden expresarse con palabras; ¿porque recurrir a actos acrobáticos?